Los jardines de la alhambra

Ficcion moderna y contemporanea
978-84-1369-376-7
CASTELLANO
296
OBRAS GRANADINAS
-5%
40,00 €
38,00 €

Paraísos y vergeles de agua se extendieron por el territorio de al-Ándalus formando parte de palacios y almunias de recreo. La Alhambra, sede de la dinastía nazarí entre los siglos XIII al XV, representa el culmen de la creación de estos vergeles y jardines del paraíso. Pocas construcciones han estimulado los sentidos de manera tan sublime, transmitiendo espiritualidad, serenidad y placer al mismo tiempo que solemnidad y poder. Una dimensión épica y poética envuelve esta acción creadora que sintetiza la protección y seguridad de una ciudad defensiva, con jardines idílicos de agua y vegetación en su interior y bellas vistas que se abren al paisaje.
El libro contiene una serie de reflexiones acerca del papel creativo que desempeña la naturaleza para planificar y construir esta ciudad palatina y su implantación en el territorio, la importancia que tuvieron los jardines en la corte nazarí, su estado actual y lo que ha pervivido de ellos en el tiempo. Hoy asistimos a un conjunto de palacios islámicos y cristianos que conviven con áreas arqueológicas, huertas y jardines de diferentes épocas y estilos. Un jardín de jardines de la historia donde es posible reconocer jardines medievales islámicos junto a otros renacentistas, románticos, regionalistas o eclécticos. La riqueza y singularidad de estos espacios verdes ofrecen un verdadero catálogo de jardinería histórica, muestra de la pervivencia de tradiciones de origen islámico y de los modelos europeos introducidos por la monarquía española durante los siglos XVI al XIX. Más tarde, se incorporaron en el primer tercio del siglo XX diseños concebidos a partir de las teorías de la restauración moderna basadas en la utilización de la vegetación y otros diseños de jardín que recrean formas procedentes de la arquitectura y patios islámicos medievales.
El conjunto monumental de la Alhambra y el Generalife contiene la historiografía del jardín de occidente y nos permite aseverar que esta-mos ante los jardines vivos más antiguos, ricos y variados que nos ha legado la historia de la realeza europea.